Esos locos bajitos

Esos locos bajitos

el cerebro del niño

 

En mi primer post hablaba , un poco de paso, de cómo los padres o adultos de referencia ( a veces  abuelos, o un tío o incluso un profesor) somos los modelos de nuestros niños.

Ellos no aprenden por ciencia infusa, porque se les ocurran las cosas; aprenden por imitación. Y lo hacen así en todos los ámbitos de la vida. Aprenden de nuestros hábitos, aprenden de nuestras acciones y reacciones y aprenden de nuestra gestión de las emociones.

¿Os habéis fijado alguna vez cómo les descolocamos cuando cambiamos alguna de nuestras respuestas-acciones  habituales? A veces te miran raro, con ojos interrogantes, otras te preguntan directamente  “¿te pasa algo, mamá?”.  Hacer cosas diferentes, nuevas, al principio parece romperles los esquemas ; supongo que como a nosotros cuando las hacemos también por 1º vez e intentamos cambiar nuestros patrones y hábitos.

Como dice Daniel Siegel en su libro “El cerebro del niño”, los niños nos reflejan y, cuidarnos y desarrollarnos nosotros es, de alguna manera cuidarles a ellos   y contribuir a su progreso.

En la consulta me encuentro, todos los días, padres preocupados e incluso agobiados porque el niño tiene fiebre o porque se ha hecho un rasguño, o porque tose. Muchos menos son los que consultan por su preocupación porque el niño pueda no sentirse bien más allá de un problema físico.

Todos queremos que nuestros “locos bajitos” crezcan felices y sanos. Y si los niños nos imitan, nos modelan o nos reflejan… ¿qué es para nosotros sentirse bien?, y ¿qué hacemos nosotros para sentirnos sanos y felices?.

 

 

PD.

“El cerebro del niño” . Daniel Siegel .  http://www.drdansiegel.com/home/

“Esos locos bajitos”. Joan Manuel Serrat

4 Replies to “Esos locos bajitos”

  1. Gracias por tu nuevo artículo,me quedo con la idea de “los niños nos reflejan y, cuidarnos y desarrollarnos nosotros es, de alguna manera cuidarles a ellos y contribuir a su progreso.”
    Tiene una gran profundidad y da que pensar. A veces con la paternidad tendemos a actuar de manera conservadora pero está claro que si evolucionamos y crecemos seremos más felices y, por lo tanto, mejores padres y modelos para nuestros hijos.
    Gracias por este momento de reflexión.

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