ROSA DE LOS VIENTOS

ROSA DE LOS VIENTOS

Ya estamos de vuelta , casi tocando el  otoño y, como prometí, hoy toca la 2º parte de los Valores.

Aquí me tenéis intentando recuperar, después de la reincorporación al trabajo (con incertidumbre sobre la temporada que empieza), la vuelta al cole (libros, uniformes, horarios de irse a la cama…) uno de mis cinco valores fundamentales, la Calma.

Como ya conté, hace un año no me sentía demasiado bien, esas arañas picoteando eran bastante

el valor de los valores

desagradables y tenía una desazón, una intranquilidad por dentro que me llevaban al enfado  frecuente con  las personas de mi alrededor.

Cuando descubrí cuales eran mis valores fundamentales (a través de un sencillo juego de cartas llamado “El valor de los Valores”) entendí mucho de lo que estaba ocurriendo en casa, en el trabajo… Estaba dejándome llevar por el contravalor de la ira, el enfado y no estaba honrando para nada mi valor de la Calma/Tranquilidad interior.  A partir de ese momento, pude poner foco en cómo honrar ese valor y os aseguro que las cosas han cambiado; o mejor dicho, las cosas son las que son, pero yo sí he cambiado la forma de percibirlas y las conductas asociadas.

Es por esto, porque a mí me hizo darme cuenta de lo que  realmente era importante para mi y desde ahí tener más opciones y tomar decisiones, por lo que quiero compartirlo contigo.

Seguramente alguna vez  ya te has planteado “¿Qué es importante en mi vida?” “¿Mi familia, mi trabajo, los amigos, ser coherente y honesto, la diversión…?”. Si no los has hecho te invito a que te hagas esas preguntas.

En la certificación “Coaching x valores” nos daban un ejemplo que me parecía muy gráfico de lo que es un Valor  y, espero que con el permiso de Laura y David (gracias), os lo voy a contar: imaginemos una carpeta del ordenador a la que le damos un nombre, por ej. amistad. Mientras que la carpeta está vacía de contenido, la palabra amistad es solo eso, una palabra. Cuando empezamos a meter archivos en esa carpeta (experiencias, creencias….), esa carpeta llamada “amistad” empieza a tener un significado para nosotros. Y cada carpeta llamada “amistad” será diferente, especial y particular según la información, los archivos que cada uno de nosotros haya metido en ella.

Esas palabras a las que hemos dado nuestro significado, que dirigen y se convierten en guías de nuestras conductas, de nuestros esfuerzos para alcanzar lo que consideramos bueno o que nos hace sentir bien, esas palabras son nuestros valores.

Es verdad que cada uno de nosotros tiene una serie de valores, entre 15-20, que permanecen más o menos estables a lo largo de la vida; pero también es cierto que no siempre ocupan el mismo lugar dentro de nuestras  prioridades. Ej.si uno de tus valores es la familia, es probable que cuando tienes hijos o a lo mejor cuando tus padres son mayores, el valor Familia ocupe uno de los primeros puestos en tu escala de valores. Y, sin embargo en otros momentos de tu vida, aún siendo importante, no es el primero.

Con esto, lo que quiero decir es que los valores y, sobre todo la escala o prioridad de esos valores, pueden cambiar a lo largo  de nuestra vida. Y esto también supone, al menos para mí, un cierto alivio ya que no son algo inamovibles (no te conviertes en una mala madre o en una egoísta, por el hecho de que tus hijos o tu familia no ocupen el top ten  de tu escala de valores el 100% del tiempo). Además, incluso esa jerarquía puede ser algo diferente según el entorno (ej. en el hogar pueden prevalecer unos y en el trabajo otros).

Si ya tienes tus 5 valores fundamentales identificados (si tienes dificultad puedes pedir ayuda aun coach), pregúntate:

¿De qué formas honro mi valor de….?  Intenta escribir al menos 3

¿De qué modos considero que otra persona honra mi valor de….?  Describe al menos 3 comportamientos

Hay que dedicarle un tiempito, pero merece la pena, puede resultar  muy esclarecedor.

 

PD: La rosa de los vientos consiste en un círculo donde hay marcados los 32 rumbos en que se suele dividir la circunferencia del horizonte. 1º se divide en 4 cuadrantes que señalan norte, sur , este , oeste. Estos se subdividen a su vez y así sucesivamente y marcan el rumbo de los vientos.

De alguna forma los valores marcan o guían el rumbo de nuestro vida.

Aquí os dejo la canción de hoy:  ROSA DE LOS VIENTOS (Mago de Oz)

https://youtu.be/0m1T2k1e_eM

10 Replies to “ROSA DE LOS VIENTOS”

  1. Que importante es parar y reflexionar sobre nuestros valores y prioridades, vivimos arrollados por mil cosas ,que si paramos a pensar no son nuestras prioridades y eso nos agobia
    Gracias por darnos herramientas para parar y pensar

    1. Hace poco terminé de leer el libro de S. Covey “Los 7 hábitos de las familias altamente efectivas”. Hablaba de la educación de los hijos, de que si no nos implicábamos nosotros, lo haría la sociedad, a su manera. De la importancia de reflexionar sobre nuestros valores y de dar prioridad a lo importante y así educar de dentro hacia fuera.
      Para hacer esto, tenemos que empezar por nosotros y , lo que dices Encarna, parar , pensar y actuar después, si no seguiremos metidos en el torbellino

  2. Muy acertada la imagen de la carpeta.
    Es necesario hacer ese esfuerzo de reflexión sobre los valores, te ayuda a ver cuanto hay de ti en ellos y cuanto tiene que ver con valores asociados a roles, a lo que supuestamente se espera de ti…
    Gracias Chon

    1. Gracias Isabel.
      Para mí, los valores son algo muy particular, muy personal de cada uno de nosotros. Como los honramos y cómo consideramos que los demás los honran es asimismo personal. Cada uno de nosotros ha metido en esa carpeta concreta sus propios archivos

    1. Como le digo a Ana y a mí misma en esos momentos:”para, respira y ….abre los ojos, mira hacia arriba, disfruta las cosas buenas q tiene la vida” (funciona, te cambia el estado)

    1. Gracias Miriam.
      En mi caso, cuando me di cuenta de que realmente uno de mis valores fundamentales era la calma y yo iba en dirección totalmente opuesta, comprendí que de ahí procedía mucho de mi no bienestar, No es que las cosas sean ahora perfectas, pero sí soy capaz de parar, reconocer que no estoy honrando mi valor y tomar decisiones y acción para cambiarlo.

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