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Contágiate: ¡¡ Viva la vida !!

Contágiate: ¡¡ Viva la vida !!

 

 

Hemos empezado el año y pasado ya las fiestas navideñas.y como cada año la  gripe ya está aquí.

Recordad que si la pilláis se recomienda hacer reposo, mantenerse bien hidratados, paracetamol para el malestar o la fiebre alta, usar pañuelos desechables, toser en el hueco del codo, no taparse con las manos y, eso sí, mucho,  mucho lavado de manos para intentar no contagiar a los de vuestro alrededor.

Y hablando de contagios…. ¿qué os parece si nos proponemos contagiar cosas positivas?.

Por ejemplo, acabamos de pasar la noche de Reyes y, seguro que muchos de nosotros tenemos niños cerca que lo viven con muchísima ilusión. A mí siempre me ha gustado esa noche tan especial. Soy la pequeña de 4 hermanos, no escribía carta de Reyes porque me encantaba que fuera sorpresa y cuando me despertaban por la mañana, íbamos juntos al salón a ver los regalos y  ¡magia!… ¡qué ilusión, siempre había algo!. Hoy, ya cerca de los 50, me sigue pareciendo una noche mágica :).

A Baltasar, que es mi rey, cuando le vi en la cabalgata, le grité pidiéndole suplentes para mi trabajo. Mi hija , más tarde, con una sonrisa me dijo “mamá, ¿no te da vergüenza gritar en público?”. Le contesté que no, pero porque pienso que si alguien puede hacerlo realidad con su magia, son ellos, SSMM. De ilusión también se vive (o sobrevive). Contagiemos ILUSION.

Muchos de nosotros hemos podido compartir momentos con las personas  que queremos. Yo me siento realmente afortunada y agradecida, porque he podido tener cerca y disfrutar de mis amigos , de mi familia, de mis padres. Contagiemos GRATITUD.

En nuestros deseos de año nuevo, todos tenemos intenciones y pensamientos positivos. Sin embargo, la tendencia evolutiva natural del cerebro es a fijarnos en lo negativo, en las posibles amenazas.

Tras todo el otoño sin apenas lluvia, el día 5 de enero, cuando llegaban SSMM Reyes Magos en su cabalgata, llovía a mares.  Esa mañana yo le decía a mi hija de 7 años que anunciaban lluvia y que no sabía si podríamos ir a ver la cabalgata; su contestación, con salto de alegría incorporado, ” no pasa nada mamá, cogemos el paraguas y el abrigo y ya está”. Cambiemos nuestro enfoque, practiquemos todos los días afirmaciones positivas que nos ayuden  a dirigirnos hacia nuestros sueños para hacerlos realidad. Centremos nuestra atención en la solución, no en los problemas. Contagiemos POSITIVISMO.

Una de las cosas que estoy aprendiendo desde hace unos meses es que la felicidad no hay que buscarla, no hay que perseguirla, no está en el mañana. La felicidad está aquí y ahora, cada día se te muestra de diferentes formas, y solo hay que abrir nuestros sentidos para cogerla.  Contagiemos FELICIDAD.

Y tú… ¿qué contagias?

 

PD: Viva la vida (versión de David Garret, dedicada a mi amiga Belén)

https://youtu.be/bZ_BoOlAXyk

 

 

 

 

 

 

Realidad o sueño

Realidad o sueño

 

Nos acercamos al final del 2017. Como todos los finales de año, es momento de hacer balance y marcarnos nuestros propósitos del año nuevo. Y, en boca de todos, los buenos deseos para el año entrante: “Feliz 2018, que se cumplan todos tus deseos”, “te deseo lo mejor para 2018”, “mis mejores deseos para….”  Eso está muy bien, tener pensamientos positivos para los demás está genial.

Y, ¿habéis pensado alguna vez qué hacemos nosotros para que nuestros deseos se hagan realidad?. ¿lo dejamos todo en manos de la “suerte”?, (esperando que se trate de la “buena suerte”, claro).

Hay una frase de Walt Disney (sí, el de Mickey Mouse) que últimamente repito bastante, sobre todo a mi hija de 7 años: “si puedes soñarlo, puedes crearlo” . Hoy me la dijo ella a mí 😉 .

Soñemos, pongámosle imágenes, sonidos , emociones a aquello que queremos lograr. De esa forma, nuestro cerebro  pensará que ya lo está viviendo (no distingue entre lo que es real y lo que es imaginado) y se orientará a conseguirlo. Aunque parezca una broma, hoy no es 28 de diciembre ni día de los Santos Inocentes,  realmente funcionamos así. El cerebro tiende a repetir las mismas cosas, de esa forma se siente más seguro y gasta menos energía; somos “animales de costumbres”.  Si imaginamos  lo más vívidamente posible aquello que deseamos y nos vemos a nosotros mismos consiguiendo ese logro, nuestro cerebro se enfocará en ello.

Así que, ten cuidado: “Tus sueños pueden hacerse realidad si tienes la valentía de perseguirlos” (otra de Walt Disney).

Desde aquí y para el 2018 os deseo maravillosos sueños que se conviertan en maravillosas creaciones.

 

PD. La última canción de 2017: “Realidad o sueño” de Jarabe de Palo

https://youtu.be/_4v0aN5-ICw

 

 A TODOS LOS QUE HABÉIS FORMADO PARTE DE MI VIDA ESTE AÑO, GRACIAS Y FELIZ 2018

El regalo más grande

El regalo más grande

Muchos de nosotros estamos ya terminando las vacaciones. Ahora se nos pone delante el inicio del nuevo curso y, de igual manera que con el Año Nuevo,  todas las editoriales de colecciones (libros, coches, costura….) sacan sus productos y nosotros nos planteamos todos los nuevos propósitos, todos los “ahora sí que sí, esta vez lo hago”, “voy a empezar a hacer esto o … aquello”. Qué bien nos sentimos solo pensándolo y diciéndonoslo a nosotros mismos y a nuestra círculo!!.

Luego pasa septiembre, y octubre y noviembre, y …¿dónde se quedaron esas colecciones y nuestras buenas intenciones? Y entonces nos sentimos ¡fatal!.

Algo parecido ocurre con nuestros VALORES..

De boquilla, los que decimos , los valores enunciados, qué bien suenan ¿verdad?.  Pero ¿qué pasa cuando el tiempo transcurre y solo son eso, de boquilla?. Pues simplemente que esa sensación de bienestar dura un tiempo,  y luego viene el bajonazo, el malestar, el no sentirse bien por dentro (yo veía y sentía arañas negras y peludas, picoteándome por dentro, y no era dolor que me producían, era una sensación muy , muy desagradable)

¿ Y por qué ocurre eso? Porque no son valores vividos.

Cuando nuestros valores enunciados y nuestros valores vividos no están alineados, no nos sentimos bien, a veces nos frustramos y no sabemos la causa.

Cuando hablaba de salud en otra entrada, hablaba de sus  3 diferentes vertientes complementarias entre sí: física, mental/emocional y social.

Cuando nos planteamos algún objetivo de salud (comer saludable, hacer más ejercicio, dejar de fumar, perder peso…) nos surgen con frecuencia resistencias que, en muchas ocasiones nos impiden alcanzar ese objetivo.

Las creencias (que veíamos en el post anterior) tienen mucho que ver en esto.

Los valores, o mejor dicho la alineación de los valores enunciados y los valores vividos, en positivo o negativo, también tiene un papel fundamental en la consecución de nuestro objetivo, ya que los valores que tenemos en un determinado momento van a guiar nuestras acciones, nuestras conductas.

Si  realmente vivimos nuestros valores,  nos sentiremos física, emocional e incluso socialmente bien y nuestros objetivos en cualquier ámbito de nuestra vida, incluida la salud, serán más fácilmente alcanzables.

Ganaremos por tanto en salud!!

 

PD.. Aún no os he contado qué son los Valores. Habrá parte II.

el valor de los valores

Hace poco más de un mes, realicé la Certificación en Coaching x valores. En ella, con un sencillo juego de cartas “El valor de los valores”, conocí y aprendí una gran  y potente herramienta para conocer nuestros valores individuales, de pareja, de la familia…(incluso a nivel de empresa y equipos)

 

 

 

 

PD. Como siempre hasta ahora, aquí os dejo la canción que da título a

esta entrada.

Gracias a la vida

Gracias a la vida

“Gracias a la vida que me ha dado tanto…”.

Me dio un corazón para latir con pasión, unos pulmones para respirar, unos ojos, unos oídos, una boca y piel para  sentir, unas piernas para moverme, saltar y bailar y unas manos para  sostener y abrazar.

“Gracias a la vida…”

Me dio unas personas que viven en mí, mi familia, mis amigos, y otras más lejanas, que entran y salen de mi camino.

“Gracias a la vida…”

Me dio ese cielo que me encanta mirar, y las estrellas y la luna y el sol,  y el mar que necesito ver , las montañas y los árboles  y las estaciones..

“Gracias a la vida…”

Que me dio la vida

“Gracias a la vida que me ha dado tanto”

Es curioso lo bien que te sientes  con solo una palabra, GRACIAS.

Cuando sale del alma, ésta se ilumina y sonríe.