Acerca de mi

Hola, mi nombre es Chon Jorquera.

Soy pediatra, madre y coach.

MI HISTORIA

Durante muchos años sentí que mi vida transcurría como se esperaba, por mi parte y por la de los demás, que fuera.

Desde pequeña quise ser «médico de niños». Estudié mi carrera de medicina y logré acceder a una plaza de pediatría. Ahora llevo 25 años dedicándome a una de las profesiones más bonitas del mundo.

Me casé y me convertí en madre. Recuerdo que decía que me gustaría tener 3 hijos. Y de nuevo me sentía muy afortunada porque la Vida me los regaló.

Me había contado a mí misma una historia bellísima de la maternidad, toda repleta de alegría, armonía, quietud, plenitud y felicidad. Como las que aparecen en las revistas.

Pero en mi realidad no siempre transcurrió así.

Cuando me convertí en madre ya era pediatra y se suponía que tenía que saber pero…¡a ser madre no te enseñan en ninguna facultad!.

Tras tener mi primer hijo, no había acabado mi permiso de maternidad, tenía unas ganas inmensas de volver al trabajo. Necesitaba recuperar una parte de mí que sentía haber perdido al convertirme en madre. Y me decía que debía ser «mala» madre por ello.

Por otra parte, parecía que todos tuvieran derecho a dar su opinión sobre cómo criar a «tus» hijos y supieran mejor que nadie cómo hacerlo. Mientras, mi cuerpo, algo dentro de mí, se rebelaba, me pedía hacerlo de otra forma. Y, a veces, tenía la sensación de estar luchando contra algo, contra alguien o contra mí.

Los niños iban creciendo y empezaron a surgir otros problemas. Las expectativas no cumplidas puestas sobre ellos y sobre mí, condujeron a momentos de tristeza, soledad, miedos y frustraciones.

Se acercaban los 40 y ya no sé si fue la famosa «crisis de los 40» o qué, pero el caso es que teniendo una profesión que me encantaba, la familia querida, la casa que imaginaba… aquello con lo que había soñado, la vida que se supone quería vivir, no me sentía bien.

A veces era la sensación de tener arañas picoteándome por dentro (no muy agradable , la verdad), otras era una sensación de vacío en mi abdomen (como esos cuadros surrealistas con personas con un agujero en el cuerpo), dolores musculares de espalda, de cabeza… Claramente no estaba bien.

Hubo un momento en que las cosas estaban tan tensas en casa que, cada vez que iba a meter la llave para abrir la puerta, tenía que respirar antes y pensar que al otro lado estaba lo que realmente más quería de este mundo.

Y entonces, de pura casualidad descubrí una palabra totalmente nueva para mí, coaching, y algo en mi interior me llevó a apuntarme a un curso. En la primera clase nos dijeron que para poder ayudar y acompañar a otras personas en sus procesos , primero tenías que recorrer y pasar el tuyo propio.

Al principio, como no sabía muy bien de qué iba, no lo entendí.

Sin embargo, todo lo que aprendí durante esos meses cambió mi vida. Fue un antes y un después.

Resultó que cuando fui haciendo mi camino, me di cuenta que para querer bien a alguien antes tienes que quererte tú; que cuando quieres cuidar a otras personas, primero tienes que cuidarte a ti misma y estar bien tú; que antes has de encontrar y sacar tu mejor versión para convertirte luego en la mejor modelo para tus hijos; que hay que empezar por ti.

Y las cosas empezaron a cambiar o mejor dicho, yo cambié y las cosas a mi alrededor cambiaron porque mi mirada era distinta.

Empecé a sentirme mejor, las arañas desaparecieron y el agujero de mi tripa también. Y los dolores se aliviaron.

El autoconocimiento y el desarrollo o crecimiento personal entraron fuerte en mi vida y ahora me he dado cuenta que mis hijos han sido y son mis grandes maestros espirituales. Cada uno de ellos me ha enseñado y mostrado qué significan palabras como la dicha, la aceptación, el perdón, la compasión, la gratitud, el Amor incondicional… y tantas otras.

¿Es todo «happy» ahora? Pues claro que no, te mentiría si te digo lo contrario. Sigue habiendo algún momento complicado, de duda y algún miedo que otro, pero cuando me doy cuenta y reconecto conmigo misma, sé que lo que haga y cómo lo haga, será desde aquello que realmente Soy, Amor. Esa es la mejor versión para mostrarles a mis hijos y seguir creciendo juntos.

En los últimos años me he seguido formando y aprendiendo en inteligencia emocional, programación neuroligüística, mindfulness, compasión… herramientas que me acompañan día a día en mi camino de transformación.

Y de alguna forma he sentido la necesidad, la llamada o como quieras decirlo, de compartir con otras mamis todo aquello que a mí me ha servido para re-conocerme, re-conectar conmigo misma y aprender a autocuidarme y poder vivir una maternidad más consciente y más saludable (*salud es un estado de bien-estar físico, mental, emocional, social y espiritual).

Si quieres te acompaño.

MI FORMACION

  • Médico especialista en pediatría (UAM)
  • Especialista universitario en coaching con inteligencia emocional y practitioner en PNL (escuela D´arte coaching y Meta internacional)
  • Máster practitioner en Programación neurolingüística (META internacional y D´arte coaching)
  • Coaching por valores (CBV)
  • Título superior universitario en Mindfulness y gestión emocional (La Salle)
  • Entrenamiento en el cultivo de la compasión (CCT)