(No) mires a los ojos de la gente

(No) mires a los ojos de la gente

 

 

 

Ayer estuve viendo un partido de balonmano en el que jugaban chicos de 15 años.

Fue un partido muy, muy intenso.  El equipo al que animaba tiene un entrenador un tanto… peculiar; me contaban que los chicos no se llevan demasiado bien con él. Al principio pensé, “bueno, no será para tanto” pero decidí observarle durante el juego. Prácticamente todo el rato estaba con los brazos cruzados, a veces incluso les daba la espalda y cada vez que hacía algún gesto o aspaviento era para criticar a alguno de los chicos. No le oí una sola palabra amable, de ánimo o de felicitación ante buenas jugadas o goles. Durante el descanso y cuando pedían tiempo, parecía echar una charla a… nadie; los chicos  apenas le escuchaban e incluso preferían hacer su grito de ánimo, casi ignorándole. Hubo un momento qué confieso que se me pasó por la cabeza que parecían algo irrespetuosos.

Ganaron el partido al final, casi in extremis y creo que lo hicieron por la actitud que mantuvieron: en ningún momento se rindieron, se animaban unos a otros y las palabras que quizá no obtenían de su entrenador se las daban entre ellos. Confiaron en ellos mismos.

Luego pensé que quizá tenían su razón para actuar y comportarse de esa manera.

Actualmente estoy realizando mi taller “Salud x valores: como cuidarte tú para cuidarles a ellos” con compañeros del centro de salud, y próximamente lo haré con padres. En este taller utilizo una herramienta, un juego de cartas que se llama “El valor de los valores” y que coloca a  la CONFIANZA como valor que preside todo el juego, como el valor con el que no se juega.

Confianza primero en uno mismo y, después, también en los demás, en la pareja, en el hijo, en el amigo, en el compañero de equipo o  trabajo, en el paciente o en el pupilo. Confianza sobre todo en lo que cada uno de nosotros llevamos dentro.  Esto no se trata de que todo el mundo te caiga bien o seas su coleguilla. No se trata de hacer todo perfecto o no equivocarte. Se trata de mirarte y mirarles con ojos distintos que vean desde dentro.

Estos chicos no parecían obtener esa mirada de su entrenador, y ya ni siquiera ellos le miraban, pero debieron obtenerla de sus padres, sus hermanos, sus amigos y de ellos mismos, porque lo lograron y ganaron el partido.

¿Qué es para ti la CONFIANZA?

¿De qué diferentes formas la honras contigo? ¿Y con los demás? ¿Cómo consideras que los demás están honrando este valor de la confianza?

Por ejemplo:

Yo considero que lo honro conmigo misma cuando me doy permiso para equivocarme y aprender de ello:  CONFIO EN MI

Yo considero que lo honro con los demás cuando acepto las diferencias en mis hijos,  aunque a veces no me gusten demasiado: CONFIO EN TI

Yo considero que los demás lo honran conmigo cuando por ejemplo mis pacientes o mis coachees me permiten acompañarles y/o ayudarles: CONFIAS EN MI

Ahora te toca a tí  (si te apetece puedes escribirlo y compartirlo con nosotros en comentarios)

 

PD.  No mires a los ojos de la gente (Germán Copinni -Golpes bajos/sinfónica)

https://youtu.be/Bw7nYTVT1ts

8 Replies to “(No) mires a los ojos de la gente”

  1. Me suena ese partido ….
    La confianza no es un valor que se regale o que se tome de quien tu quieras o a quien tu quieras. La confianza es un valor que se trabaja todos los días y en todo momento.
    Se tiene en uno mismo si te han enseñando que trabajando, entrenando y siendo constante en lo que te gusta al final llegas.
    Pero aveces esa confianza aparece en algunas personas y con algunas personas sin explicación y la tienes ciegamente sólo por ser como son y estar siempre donde están. Estoy con Rosa, esa es la confianza que tengo contigo y con Santi.

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