Desde ese preciso momento que sabes que estás  embarazada,  sientes que empieza una nueva vida dentro de ti y que, en ese instante,  inicias también una auténtica aventura que durará toda la vida.  

Cuando tu hijo se acerca o está ya en la adolescencia,  ser madre se convierte en  un gran reto. Aparecen muchas dudas y sentimientos encontrados y, en algunos momentos, te puedes encontrar perdida.

 Diferentes momentos, distintas etapas, pero siempre una aventura repleta de oportunidades de crecer.

Tu hijo se convierte en tu maestro y, a la vez , él se refleja en ti.

 Creces tú, crece él, crecéis juntos.

Si eres madre (o padre) de un adolescente  y quieres tener claro hacia donde ir y cómo llegar,  yo te puedo acompañar y facilitar el camino.

Tú eres capaz  de recorre ese camino y , de hacerlo bien  y  tomar buenas decisiones. Tener un compañero de viaje te lo puede hacer más fácil.

Si  te encuentras baja de energía o desbordada en el cuidado de tus hijos, o quieres descubrir qué quieres para ti y tu familia y qué puedes hacer tú para conseguirlo; si quieres cambiar algún hábito de salud o comprometerte en tu autocuidado;  si te estás planteando un cambio en tu vida, objetivos o retos nuevos, yo te puedo acompañar y facilitar que lo consigas. Siempre desde tu propio potencial, ese que tú y todos tenemos, aunque a veces no sabemos dónde lo hemos dejado.

El coaching es un proceso de acompañamientofacilitación en la consecución de objetivos, metas o retos.  Un viaje en el que partes de  un estado A actual y quieres llegar a un estado B deseado y en el que el camino se convierte en algo sorprendente y transformador.

Partiendo del respeto y la confianza total en tu potencial , daré luz a tu camino como hace un faro con un barco,  pero en ningún momento te diré lo que hay que hacer, ni dirigiré el rumbo de tu proceso. Aunque yo sea médico, no te daré recetas, ni el coaching se trata  de una terapia.

Adquieres un compromiso contigo mismo y conmigo (al elegirme para acompañarte), y la responsabilidad de tu propio proceso de cambio.

Habitualmente un proceso se compone de una serie de sesiones variables en número (lo más frecuente entre 5-8 sesiones/proceso, aunque puede haber procesos más cortos y otros más largos).

Cada sesión se compone habitualmente de 3 partes:  presesión, sesión propiamente dicha, postsesión. Todas y cada una de ellas son importantes. En ocasiones puede precisar realizar alguna otra tarea. Te conducirán a tomar conciencia de ti y de tu proceso de desarrollo y  crecimiento.